Plasmas y LCD; la elección entre la calidad y el precio

El rendimiento de los televisores pantalla plana y alta definición le ha sacado demasiada ventaja a los antiguos equipos análogos, y además que el numero de equipos ofertados en el mercado suba cada vez mas, provoca que estén disminuyendo cerca del 20 por ciento el precio en comparación con lo que costaban el año pasado.
Tanto marcas poco conocidas como aquellas que son de mas renombre, tales como Sony o Samsung, ofrecen hoy, precios bajos a través de compañías de distribución, minoristas, las marcas pequeñas ya no son tan competitivas por sus precios bajos, y el ofertón sigue incrementándose.
Las mejoras en tecnología hacen que la calidad de visualización haya aumentado el rendimiento de los televisores y lo siga provocando, lograndose cada vez mejor calidad de imagen en la gama de alta definición
El sitio, AbadiaDigital.com, nos provee una clarísima exposición de las ventajas y diferencias que existen entre estos dos tipos de formatos:
¨En las pantallas de plasma la luz se crea a partir de la excitación de un depósito fosforescente que se encuentra presente en todos y cada uno de los millones de píxeles individuales que conforman la imagen.
Las pantallas LCD están formadas por miles de pequeños cristales líquidos que dejan pasar la luz o la bloquean en función de la carga eléctrica que se les haya aplicado.
En la mayor parte de los casos el plasma sigue ofreciendo mayor calidad de imagen en los televisores de más de 50”.
En cambio, en los LCD se pueden utilizar resoluciones de pantalla muy elevadas independientemente del tamaño de la pantalla, lo que las convierte en ideales para la alta definición. Por contra, el plasma sólo es capaz de mostrar imágenes en HD en los modelos de más de 50”.
Otro de los puntos fuertes de los televisores LCD reside en que consumen entre un 20% y un 30% menos que los de plasma. En números, esto se traduce en que los primeros se conforman con un gasto de 100 a 120 W mientras que los segundos necesitan de una potencia que nunca baja de los 120 W y que en ocasiones puede dispararse hasta los 160 W.
Las pantallas de plasma son capaces de ofrecer un ratio de contraste de hasta 1000 : 1, mientras que los LCD se conforman con la mitad. En cambio, estos últimos superan a los primeros en el brillo con el que pueden dotar a la imagen. Por otra parte, ambas tecnologías disponen de un ángulo de visión máximo de hasta 170º y cuentan con un periodo de refresco de imagen inferior a los 20 ms.
El periodo de vida útil de los LCD es de 50.000 horas aproximadamente, lo que equivaldría a tener el televisor encendido 5 horas al día durante los próximos 27 años. En el caso del plasma, la calidad de la imagen empieza a mostrar señales de fatiga a partir de las 25.000 horas.
Buena parte de los televisores de plasma sufren el llamado ‘efecto quemado’, que se produce al mostrar una imagen fija durante mucho tiempo, lo que provoca que ésta se quede marcada en la pantalla.¨
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