Vayamos desde el Minimalismo hacia la reminiscencia pop del Kitsch

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Los espacios blancos, donde todo era espacio libre en una especie de apuesta a la NO-saturación de las habitaciones, y a que las estancias por el contrario fueran lo mas frías e impersonales posibles, pasamos a una nueva onda, la del Kitsch; un estilo cuyo eje es ahora lo informalmente chillón. La tendencia si bien se ha moderado, aun se destaca por la búsqueda de lo extravagante, orientándose en dirección opuesta al reciente minimalismo.

El minimalismo conceptualmente, procura  reducir el espacio ocupado por elementos de decoración, volúmenes o formas de cualquier tipo; tanto como bajar el rango de tonalidades utilizadas, prescindiéndolas del todo , y optando por el blanco, gris o beige; y por ultimo apunta a alcanzar la perfección de la belleza mediante la mínima cuota de recursos a utilizar.

Si bien aquel fue el minimalismo, ahora le damos la bienvenida oficial en nuestro blog, al predominio del color en su máxima expresión, a la libertad de formas, y al empleo de lo antiestético e incluso ¨chillón¨,  en resumen al Estilo ¨Kitsch¨ para destacar una habitación.

Si bien se vincula este estilo con la neo-vanguardia, no es posible identificarlo con lo ¨moderno¨, por así decirlo, ya que lo moderno o vanguardista se caracteriza por líneas más limpias, mientras que el kitsch se permite mezcla de texturas y materiales.

No hay mucho de elegancia en este estilo, pero las permisiones que ofrece a la hora de utilizar todos aquellos recursos que queramos, lo hacen cada vez mas popular.

Elementos estampados, objetos de formas diversas, modernos y antiguos, sin importar su uso común, sin que sus características o funciones se adecuen al lugar donde los colocamos, el kitsch todo lo permitirá.

La personalidad y originalidad suelen ser los puntos fuertes de este concepto.

Colores, texturas y estilos, mezcla de audacia y estampados, objetos extraños y artesanales, obras de autor, entre miles de otras posibilidades, sacuden la serenidad de las paredes, pisos y techos de estas habitaciones ambientadas en el estilo.

Atreverse sobre diseños clásicos con colores intensos, y definir nuestro propio perfil ¨kistchiniano¨ puede ser entonces una aventura divertida, y sin duda audaz, como ninguna.