Baños Zen: punto de sanación y meditación en nuestra casa

Conceptualmente lo baños a los que se les busca dar un sentido de filosofía Zen o base espiritual Zen, se caracterizan por ser considerados un lugar especial de la casa, un punto de sanación para el usuario; donde la persona puede instalarse por tiempo indefinido y obtener allí una renovación de energía que le permita comenzar o finalizar el día con buen paso.
En contenido material estamos hablando de una habitación con líneas simples y pulcras, que esta dotado de la belleza de lo sutil. Tanto en forma como en su materia.
Las formas puras son las favoritas, se busca de este modo, lograr un estilo monástico, que a la vez no raye lo austero por la simpleza de sus materiales, sino que sean cálidos y den confort a quien esta dentro del recinto.
Un ejemplo de materiales de esta índole, son: la cerámica, combinaciones con madera, contrachapados, pisos recubiertos con piedras estéticamente atractivas, paredes revestidas en madera, tejas…
En accesorios, los grandes espejos ceñidos a la pared, las lámparas de acero, taburetes que a la vez sean útiles para sostener toallas o demás implementos que requeriremos de su uso en el baño, sin olvidar que sean lo mas austeros posibles.
La bañera suele ser uno de los atractivos principales en este tipo de baños, ya que se apunta desde un primer momento a la relajación de la persona. Siendo esta un instrumento ideal para un baño de inmersión descontracturante muscular y teniendo en cuenta lo propicio de la situación para que la persona pueda alcanzar un estado de meditación y reflexión, fácilmente.
También se suele aromatizar el agua con aceites esénciales, acompañando con velas aromáticas alrededor de toda la habitación, que harán mas agradable el momento con la luz apagada.
Los grifos y el resto de la ornamentación deberían ser de materiales rústicos, naturales que respeten la armonía del cuarto y que a la vez sean funcionalmente cómodos.
Las transparencias también están ligadas a este estilo, al igual que el juego con tonalidades de colores suaves, inclinándose hacia los beiges, blancos y tonalidades en grises.
La disposición de las cosas dentro de este cuarto de baño deberá regirse por la ley de la armonía en los ambientes, que lo único que busca es alcanzar el equilibrio de los canales de energía de cada casa, respetando la circulación y fluidez de cada vibración.
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